Lo último en la FACTORÍA CANALLA…

Este silloncito está recien salido de la Factoría Canalla, Otro día hablare de ella, pero por ahora os digo que son serie limitada (solo hay tres!).

A ver si alguien se anima y me los compra que talacosamumala.

La felicidad es relativa…
A Mariqui por ejemplo, le hace feliz ver como se refleja la luz de las farolas en el recien abrillantado salpicadero de su coche. Ayer noche me reí mucho con ella. Mientras grabábamos una aburrida boda, me relataba la odisea que supuso limpiar el coche. Por lo visto cogió al revés el espray abrillantador y todo el líquido fue directo a su nariz, es como si la estuviera viendo.
Qué coñazo lo de grabar bodas!, por qué se casará la gente?
Eso si, luego Mariqui hace maravillas, las deja como si las hubiera grabao Coppola.

Yo muchas veces me tengo que aguantar la risa, ayer fué especialmente duro el momento de llegada de los novios al banquete. Suena la salve rociera (si esa del ole ole oleeeeeeeeeeee…), y los novios de pie delante de la mesa presidencial cual si estuvieran presidiendo un desfile militar, mu metíos en su papel, para mi que se les hizo eterno. A mi me tocaba sujetar el foco en alto, casi se me cae el brazo a pedazos mientras el novio maldecía en su fuero interno al hijoputa (en este caso yo), que lo estaba dejando ciego.

Preferiríamos mil veces hacer un corto, pero lo de las bodas da de comer e incluso mientras las hacemos jugamos entre nosotras a interpretar secretamente un papel. Anoche yo hacía de Kevin Costner en El Gualdaespaldas, por eso de ir pegada a Mariqui como una lapa. Cuando se lo dije le entró la risa y casi se carga la toma con el meneito de jiji jaja.

El vaso medio lleno…

Hace mucho calor. Y cuando hace calor nadie me gana, yo soy la que más calor tiene, que nadie me lo discuta que me mosqueo. La virgen del pompillo qué calor!, no puedo ni pensar, me derramo por la silla.

La mesa donde escribo esta forrada con hojas de tebeos (de la Factoría Canalla, porzupuezto) y justo bajo el teclado, Mafalda se queja porque no le gusta la sopa. De repente pienso en mi nevera. Ojala tuviera helado, me haría un batido. Mi nevera está vacía porque no tengo ni un céntimo. Así que en los últimos tiempos la joía nevera me hace una guerra psicológica, intenta acabar con mi moral. Pero yo entro en la cocina y la miro de reojo, fingiendo indiferencia. Es un pulso diario, a veces quisiera encontrar un buen trabajo más por satisfacer a la jodía nevera que por mi misma. Ya no recuerdo la última vez que la abrí y estaba llena de cosas ricas. Y ya no digo de pamplinas de esas que te compras pa darte el gusto, sino de cositas ricas, cositas pa hacer ensaladas raras, pescaito rico, vinito rico, fruta de to los colores… Na, no hay de na, botellas de agua pa la calor, un triste bote de leche y poco más.
Una cosa buena tiene todo esto (nunca negatifo, siempre positifo!) y es que me viene de escándalo pa hacer dieta, con dos cojones!.

Pa contrarrestar lo de la nevera tengo mi amado ventanal. Sin el habría caído hace meses en una depresión, pero con estas vistas no puedo cuando menos que sentirme afortunada. He intentado hacer una foto de las vistas y de la nevera con la webcam, pero sale un churrete, lo dejo pendiente para otro día. Para compensar os pongo una foto que tengo colgada en el salón, que me encanta y que también me transmite buenas vibraciones, son mis primos, mi hermano (el pirata) y yo (de Pipi Calzaslargas) del año 1975 en la fiesta de disfraces del Cinema. Ya os hablaré más delante de mis aventuras en el Cinema, que esa es otra…

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